domingo, 11 de julio de 2010

Sudáfrica 2010 - Final - España 1 Holanda 0


A pesar del espantoso arbitraje del inglés Howard Webb, España impuso su fútbol y con gol de Iniesta, el mejor jugador del partido, a tres minutos del final del tiempo suplementario se consagró campeón del mundo por primera vez en la historia.
Triunfó el fútbol. A pesar de todo, se impuso la pelota y los jugadores que la saben tratar mejor. No ganó por eso, pero afortunadamente España se impuso con su propuesta de tocar, de mover la pelota y jugar al fútbol más prolijo y más vistoso que se puede ver hoy en día. Se impuso ante un rival que salió a pegar a mansalva y que encontró en el paupérrimo árbitro Howard Webb la complicidad para pegar tres patadas criminales, una sin sanción disciplinaria y las otras dos penadas con una tibia amarilla cada una, cuando lo que correspondía era una denuncia penal por agresión grave. La primera fue al minuto: patada de Van Parsie a la rodilla de Busquets, sin ninguna intención de jugar la pelota. Webb cobra la falta y le dice al delantero que se tranquilice. La segunda fue a los 21'. Van Bommel voló, le pegó bruscamente a Iniesta y lo levantó por el aire. Podría haberlo lesionado gravemente. Como no hubo sangre, amarilla y que siga el baile. La tercera fue la peor, decididamente injustificable. De Jong fue a buscar una pelota alta y le aplicó una patada de karate a Xabi Alonso, incrustándole todos los tapones del botín en el pecho. El árbitro, incrementando su imagen calamitosa, también le sacó amarilla. Así fue la primera parte del partido, en la que España empezó mejor, tocando y llegando, pero poco a poco fue perdiendo fluidez gracias a las patadas holandesas y la complicidad arbitral.

Más allá de esas tres jugadas violentas, Holanda planteó bien el partido en cuanto a presión y cobertura de espacios para evitar que progresara el juego español. También fue evidente su tendencia a cortar con falta ante el más mínimo progreso de España en el campo. Así, el primer tiempo se hizo cada vez más cortado, tanto que transcurrió con escasas llegadas a los arcos.
En el complemento la historia cambió un poco. Holanda hizo menos infracciones y ambos equipos buscaron un algo más de profundidad. Los dos tuvieron chances claras para marcar y cualquiera de los dos que hubiera acertado se hubiera llevado el partido. Lo tuvo España en los pies de Villa tras un centro rasante de Navas pero tapó Heitinga desde el piso. También lo tuvo Holanda con dos mano a mano de Robben, ambos tapados por Casillas. Con el cansancio a cuestas, el partido se hizo más abierto. Sin embargo, ninguno acertó frente a los arcos y en ocasiones tampoco en el pase previo, por lo que el alargue fue inevitable.

En el comienzo del primer suplementario, Heitinga le cometió falta a Xavi dentro del área. Cuando el español se disponía a patear al arco, el holandés le puso el pie para impedirlo, por lo que Xavi en lugar de patear la pelota, pateó el pie de Heitinga. Era claro penal para España que Webb decidió ignorar para así incrementar su noche nefasta. Enseguida, Iniesta le puso un pase genial a Fábregas y éste definió débil al cuerpo de Stekelenburg. En la jugada siguiente, Mathijsen se lo perdió de cabeza tras un córner. Luego, España tuvo tres más en esa primera mitad de la prórroga: una de Iniesta que se demoró y fue tapado por Van Bronckhorst, una de Fábregas desde afuera del área que se fue desviada y otra de Navas que rebotó en un defensor y salió al lado del palo. El cansancio se hacía sentir en Holanda, cuyo despliegue mermó, por lo que España tenía más espacio. De Jong y Van Bronckhorst debieron salir por problemas musculares.
Faltaban 15 minutos. Los penales estaban cada vez más cerca. Sin embargo, todavía faltaba lo mejor. A los 4 minutos del segundo suplementario, Heitinga se fue expulsado por tomar a Iniesta cuando éste iba camino al área a buscar una devolución de Xavi. A 10 minutos de los penales, España encontraba un resquicio, ya que Van Bommel, el único hombre de marca en el medio, tuvo que bajar a la defensa, por lo que Holanda se quedó sin un 5 clásico de marca. Con la poca energía que les quedaba, el partido se hizo todavía más abierto y a los 126 minutos de juego, Iniesta definió el partido con una volea cruzada, tras controlar el pase de Fábregas. Fue un premio para el jugador del Barcelona, elegido por la FIFA como mejor jugador de la final, por su búsqueda permanente, siempre con la pelota dominada, intentando jugar, con intervenciones de calidad que lo pintan como lo que es, un jugador distinto, superior a la media.

No quedó tiempo para mucho más. Holanda intentó con algún centro pero no pasó nada. España se consagró campeón con justicia, merecidamente. Fue claramente superior a Holanda, que más allá de algunas patadas violentas, planteó un partido inteligente, duro, y dispuso de chances para ganar. Alejado de su fútbol histórico y por momentos con demasiado juego brusco, algo que hay repudiar claramente. Ante esa propuesta, España fue paciente, siguió intentando y a cuatro minutos del final encontró el premio para llevarse la copa por primera vez en su historia.


Síntesis

España 1: Casillas; Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Busquets, X. Alonso (ST 41' Fábregas); Pedro (ST 14' Navas), Xavi, Iniesta; Villa (STS Torres). DT: Vicente Del Bosque.

Holanda 0: Stekelenburg; Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen, Van Bronckhorst (PTS 14' Braaffheid); De Jong (PTS 8' Van der Vaart), Van Bommel; Robben, Sneijder, Kuyt (ST 25' Elia); Van Persie. DT: Bert Van Marwijk.

Estadio: Soccer City (Johannesburgo). Arbitro: Howard Webb (Inglaterra). Gol: STS 11' Iniesta. Amonestados: Van Persie, Van Bommel, De Jong, Heitinga, Van Bronckhorst, Robben, Puyol, Ramos, Capdevila, Van der Wiel, Iniesta y Xavi. Expulsado: STS 4' Heitinga.