martes, 6 de abril de 2010

Champions League 2010 - Barcelona 4 Arsenal 1

Otro show de Lionel, el implacable

Hasta hoy, algunos cráneos todavía lo discutían, dudaban sobre la grandeza de su fútbol, de su asombrosa capacidad. Y seguramente lo seguirán haciendo, necios. No es tan bueno como dicen, lo agrandan. En la Selección no juega como en Barcelona, dicen, despectivos. Discusiones absurdas al margen, Lionel Messi es brillante, regala fútbol del mejor y no para de batir records. La de hoy por la Champions League fue tal vez la mejor actuación de su corta y fructífera carrera o por ahí anda. Con los cuatro goles que le convirtió al Arsenal, llegó a 25 en la Champions y alcanzó la marca de Rivaldo, máximo anotador en esta competencia para el Barcelona. Además, llegó a ocho tantos en la presente edición, superando por uno a Cristiano Ronaldo.

El hecho de convertir cuatro goles en un partido resalta por sí solo. Sin embargo, además del hecho en sí, hay otras cuestiones adjuntas que agigantan la figura del increíble Lionel. Además de los datos hasta aquí mencionados, hay que agregar que, en lo que va de su carrera, Messi lleva convertidos cinco hat-tricks, uno de ellos ante el Real Madrid, rival del sábado por la Liga, y hoy se anotó por primera vez con cuatro tantos en un partido, razón por la cual, como se estila en Europa cuando un jugador convierte tres goles, la Pulga se llevó la pelota. Por lo tanto, Lionel ya se ganó siete balones: seis de cuero por convertir tres o más goles y uno de oro, el del año pasado por haber sido para la FIFA el mejor jugador del mundo en el 2009. El otro dato estadístico para destacar es que Messi se convirtió en el sexto jugador que convierte cuatro goles en un mismo partido de la Champions League. Los otros cinco fueron Marco van Basten, Simone Inzaghi, Dado Prso, Ruud van Nistelrooy y Andriy Shevchenko.



Además del show de Messi, hubo un comienzo que no presagiaba lo que se vendría. El Arsenal empezó bien, sólido, sin dejarle espacios al Barcelona. El equipo inglés estaba bien parado y el encuentro era equilibrado. Tanto que a los 18 minutos, en una contra letal del Arsenal, el danés Brendtner puso el 1 a 0 a favor de la visita tras un pase de Theo Walcott.


Con el Arsenal arriba en el marcador, el trámite se le podría haber hecho cuesta arriba al Barcelona. Sin embargo, tres minutos después del gol de Brendtner apareció Messi, quien con un zurdazo temible desde el borde del área clavó la pelota arriba, en el ángulo para que el pueblo blaugrana recuperara la tranquilidad. Luego convirtió el segundo (37'), en una jugada que armó él con un pase genial, en cortada, para Abidal. El francés tiró el centro por bajo, la pelota quedó boyando y Pedro se la cedió a Messi para que éste definiera de derecha, cruzado. Antes de que terminara el primer tiempo llegó el tercero, con una definición exquisita por encima del arquero. El súmmum de la calidad y de la belleza hecha gol.

El segundo tiempo transcurrió en aguas más calmas, entre la impotencia del Arsenal y la tranquilidad del Barcelona para manejar el partido. Cuando faltaban dos minutos para el final llegó el último grito de Messi, para decorar el resultado y hacer más grande su historia, ésa que este joven de apenas 22 años, cumple 23 el 24 de junio, escribe día a día, cada vez con capítulos más memorables. Más allá de si es mejor o no que Maradona, de si se le parece o no, de por qué juega mejor en el Barcelona que en la Selección, más allá de todas esas discusiones en muchos casos estériles, Messi es un genio. Ya no quedan resquicios para discutirlo. Más bien, lo que hay que hacer es disfrutar de su fútbol, creer en él y alentarlo para que en el Mundial haga aunque sea el 15 0 20% de lo que hace en el Barcelona. Messi no es Dios como dijo algún comentarista. Tampoco lo era Maradona. Por eso, que jueguen como juegan, o jugaban en el caso de Diego, es mucho más meritorio. En todo caso, son humanos con dones divinos o tal vez sean seres de alguna otra galaxia, barriletes cósmicos venidos vaya uno a saber de qué planteta, como se preguntó alguna vez Víctor Hugo Morales.





En semifinales, Barcelona jugará ante el Inter, que eliminó al CSKA Moscú luego de derrotarlo por un doble 1 a 0.