Después de una primera mitad de campeonato muy mala, parecía que Boca se iba a despertar, revitalizado por el tirunfo en el clásico. Sin embargo, a pesar de comenzar ganando 1 a 0, los dirigidos por Abel Alves no sólo perdieron sino que se llevaron una lapidaria goleada ante un equipo que llegaba de perder los últimos cuatro partidos y estrenaba técnico, Mauro Navas, quien hizo su presentación como entrenador de manera inmejorable.
Boca se puso en ventaja en el primer tiempo tras un gran pase de Riquelme y una muy buena definición de Matías Giménez, que convirtió su primer gol en Boca. En esa primera etapa, el Xeneize fue más y tuvo ocasiones para aumentar la ventaja, pero se encontró con la seguridad del arquero Tauber y se tuvo que conformar con irse al descanso tan sólo 1 a 0 arriba.
La historia cambió ni bien comenzado el segundo tiempo. Al minuto, Facundo Parra empató el partido al desviar un buscapié de Jorge Núñez. Con la fuerza del empate, Chaca fue por más y a los nueve minutos consiguió un penal. Emanuel Centurión encaró hasta el área, trabó con el arquero Javier García y la pelota derivó para Diego Morales, que enganchó y recibió la falta de Julio Barroso. El balón le quedó otra vez a Centurión, pero su remate fue tapado por Ezequiel Muñoz, entonces el árbitro Saúl Laverni cobró penal y expulsó, tras muchas dudas, a Muñoz en lugar de a Barroso, el autor de la falta. Parra ejecutó el penal, García se lo atajó, pero Nicolás Ramírez llegó antes que nadie al rebote y de cabeza puso el 2 a 1. Para entonces, el partido había cambiado rotundamente.
La influencia que el estado anímico tiene en el rendimiento de los jugadores es impresionante, al igual que la inestabilidad de la faceta psicológica de los futbolistas. En el primer tiempo, Boca estaba fuerte, con confianza. Dominaba las acciones y parecía que se encaminaba hacia una nueva victoria. Chacarita, en cambio, era una sombra y varios de sus jugadores eran incapaces de darle un destino correcto a la pelota. En el segundo tiempo, con el resultado al revés, los jugadores funebreros tocaban la pelota como el Barcelona, anticipaban a sus rivales y no paraban de correr. Por su parte, Boca se transformó en una sombra, un equipo sin alma, sin ninguna relación con el que derrotó a River el jueves pasado. Más allá del pase gol para Giménez, Riquelme no apareció en todo el segundo tiempo y Martín Palermo, con casi nula influencia en el juego, se fue reemplazado promediando el complemento.
Parra y Sebastián Sciorilli, este último con una joyita, liquidaron el partido en los últimos 10 minutos y redondearon una goleada histórica. Boca volvió a caer de visitante y acumula 15 partidos sin ganar fuera de La Boca.
Con esta victoria, Chacarita acumula 16 victorias frente a Boca, que ganó en 68 oportunidades. Empataron 26 veces. Chacarita no le ganaba a Boca desde el Apertura 2000, cuando se impuso 2 a 1 con goles de Silvio Carrario y Carlos Moreno; Jorge Bermúdez hizo el gol de Boca.
Síntesis
Chacarita 4: Dobler; Zarif, Echeverría, Grabinski, J. Núñez; Vismara (ST 44' Vismara), Frezzotti, Centurión; Morales (ST 34' Sciorilli); Ramírez (ST 23' Franco) y Parra. DT: Mauro Navas.
Boca 1: García; Barroso, Muñoz, Luiz Alberto, Monzón; Chávez, Erbes, Giménez (ST 31' Insúa); Riquelme; Gaitán (ST 20' Mouche) y Palermo (ST 26' Viatri). DT: Abel Alves.
Cancha: Huracán (local, Chacarita). Arbitro: Saúl Laverni. Goles: PT 28' Giménez; ST 1' Parra, 11' Ramírez, 36' Parra, 43' Sciorilli. Amonestados: Vismara, Luiz Alberto, Núñez. Expulsados: ST 11' Muñoz, 48' Sciorilli.
Nosotros, ese impulso
Hace 4 horas
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