jueves 28 de mayo de 2009

Copa Libertadores - Defensor 0 Estudiantes 1




Con una gran actuación colectiva y destacadas labores individuales, con Juan Sebastián Verón a la cabeza, Estudiantes derrotó por 1 a 0 a Defensor en Montevideo por el partido de ida de los Cuartos de Final y dio un gran paso para clasificarse a las semifinales de la Copa Libertadores.


El único gol del encuentro lo hizo Leandro Desábato, de cabeza, a la salida de un tiro libre, a los 12 minutos del primer tiempo. Estudiantes jugó un gran partido, sólido en la marca y con mucha fluidez a la hora de tocar la pelota. Con Verón en un gran nivel, el Pincha justificó una victoria muy merecida, mostrando que puede ser uno de los candidatos a llegar a las instancias finales de la Copa.


La revancha se jugará el 18 de junio en el Estadio Ciudad de La Plata, donde Estudiantes ganó los cuatro partidos que jugó en esta edición de la Libertadores sin recibir goles en contra.


miércoles 27 de mayo de 2009

Champions League - Final - Barcelona 2 Manchester U. 0




Barcelona y Messi, en la cima del mundo


Con Lionel Messi como uno de sus valuartes, Barcelona derrotó por 2 a 0 al Manchester United en el Olímpico de Roma y consiguió así la tercera Champions League de su historia (ya había ganado en 1992 y 2006) Además, obtuvo la triple corona ya que también se había consagrado ganador de la Liga de España y de la Copa del Rey, un logro histórico que nunca antes había alcanzado ningún equipo español. Messi, genio y figura, apareció en toda su dimensión para convertir el segundo gol con cabezazo antológico, sentenciar la final y erigirse como máximo goleador de la competencia con nueve tantos, lo que seguramente le valdrá el Balón de Oro y lo consagrará, ahora sí, como el mejor jugador del planeta.

La esencia del fútbol es el gol, del inglés goal, que significa objetivo. Ese es el sentido del juego, convertir goles para ganar el partido. Todo el mundo lo sabe, el equipo que más goles marca es el que gana, no importa cómo haya sido el desarrollo del partido, que tantas veces se contradice con el resultado final. Pues bien, en esta final, un gol tempranero rompió el partido y cambió el curso del mismo. Manchester había arrancado mejor, mucho mejor que el Barcelona. Los primeros diez minutos del encuentro fueron todos del equipo inglés que al minuto de juego dispuso de una chance inmejorable de abrir el marcador. Tiro libre envenenado de Cristiano Ronaldo, Valdez da rebote y Piqué llega justo para evitar lo que hubiera sido el gol del coreano Park. En ese lapso inicial, Ronaldo probó con dos disparos más, uno desde lejos sin mayor riesgo y otro que pasó muy cerca. Manchester dominaba, Barcelona sufría. Sin embargo, en la primera excursión blaugrana a campo rival, Iniesta, otra de las almas de este equipo, habilitó a Eto'o y éste no perdonó. Se sacó de encima a Vidic y con un puntazo al primer palo venció a Van der Sar: 1 a 0 y a empezar otra vez.

El golpe fue tan grande que casi se podría decir que definió el partido. El campeón defensor había jugado nueve minutos impecables y, de repente, estaba un gol abajo. El Barsa, que había sufrido la presión del rival y no había podido cruzar la mitad de la cancha, ganaba 1 a 0. A partir de entonces, el partido fue todo para los españoles. La pelota, el juego, las llegadas, la alegría, la tranquilidad, la fiesta, la copa, todo. Cuando un equipo como el Barcelona se pone en ventaja, las posibilidades de que gane el partido son altísimas, al igual que el hecho de que lo haga con una exhibición como la que le propinó al Manchester. Porque el Barsa toca, toca, toca y no para de tocar. El toque es su estilo de juego y la excelencia, el nivel en el que lo desarrolla. Entonces, cuando el Barcelona va en ventaja todo lo que hace se potencia porque hay más espacios, porque el rival se desespera al no encontrar la pelota por ningún lado y porque el conjunto culé no tiene apuro ninguno por llegar a ningún lado. Entonces, las sucesiones de toques se extienden hasta encontrar un espacio para profundizar y generar peligro. Y si esto no sucede, si el Barsa no llega al área rival, no importa. Mantiene la posesión de la pelota mientras su rival corre, se cansa y se desmoraliza ante tanta superioridad.

Sin Dani Alves ni Abidal, suspendidos ambos, Guardiola se las arregló con Sylvinho por la izquierda, Puyol por la derecha, Touré Yayá como marcador central y Bousquets como centrocampista. En el medio, Xavi e Iniesta, dos tipos exquisitos, de lo mejor del fútbol mundial, manejaron la pelota a discreción. En la delantera, Guardiola sorprendió poniendo a Messi de 9, bien de punta, y a Henry y Eto'o por los costados. Esa disposición táctica tal vez haya sorprendido al Manchester, aunque lo más claro es que el Barcelona lo pasó por arriba con su toque y con su fútbol de lujo, simple y brillante a la vez.
Tras un centro quirúrgico de Xavi, Messi se elevó como un gimnasta y de cabeza puso el 2 a 0 final. La historia estaba escrita, no había lugar para más. Barcelona, campeón de Europa. Aunque el fútbol siempre da lugar a alguna sorpresa, esta vez no podía ser de otra manera.

Síntesis

Barcelona 2: Valdez; Puyol, Touré, Piqué, Sylvinho; Xavi, Bousquets, Iniesta (ST 49' Pedro); Eto'o, Henry (ST 28' Keita); Messi. DT: Joseph Guardiola.

Manchester Utd. 0: Van der Sar; Oshea, Ferdinand, Vidic, Evra; Carrick; Park (ST 22' Berbatov), Anderson (ST Tevez), Giggs (ST 31' Scholes), Rooney; C. Ronaldo. DT: Alex Ferguson.

Cancha: Olímpicio de Roma. Arbitro: Massimo Busacca. Goles: PT 9' Eto'o. ST 25' Messi. Amonestados: Ronaldo, Vidic, Piqué y Scholes.



EL RESUMEN DEL PARTIDO

LA CAMPAÑA DEL BARCELONA

jueves 21 de mayo de 2009

Copa Libertadores - Boca 0 Defensor 1




Se acabó lo que se daba

El Boca dubitativo e inconsistente que se venía viendo en los últimos partidos volvió a decir presente en el partido de vuelta por los Octavos de Final de la Copa Libertadores. Lejos de aquel Boca copero de otrora, que salía a jugar con autoridad y determinación, hoy el equipo de Carlos Ischia fue tibio, no tuvo fútbol ni reacción para torcer el trámite de un partido muy complicado, muy bien planteado por un rival que llegaba de punto y que entendió cómo tenía que jugar en La Bombonera.

Defensor propuso un partido ordenado, sin regalar nada. Salió a jugar el encuentro cómo lo que era: una final, un partido límite. Los uruguayos se pararon con un 4-4-2 bien marcado y buscaron golpear de contra. Luego de resistir los primeros embates de Boca, aprovecharon la situación que se les presentó y sacaron la ventaja con un muy buen gol de De Souza, que fusiló al Pato Abbondanzieri con un furibundo remate que se estrelló en el travesaño y se metió en el arco.


A Boca le costó asimilar el impacto y recién en los últimos minutos del primer tiempo generó algunas situaciones que fueron bien resueltas por la creciente figura del arquero Silva, de gran partido. En el segundo tiempo, Boca siguió en baja sintonía, desconectado, sin ese plus que se necesita en las instancias culminantes. Riquelme intentó liderar al equipo y por momentos lo hizo, pero con su esfuerzo, limitado por la larga inactividad y la falta de ritmo, no alcanzó. Palermo y Palacio tampoco aportaron mucho y menos lo hicieron los demás.


Aunque Boca tuvo chances para empatar y clasificar a la siguiente ronda, la eliminación es inapelable. Boca ya no es lo que era, tanto en lo institucional como en lo futbolístico. El club y el equipo transitan un período de decadencia que hoy se plasmó en esta eliminación temprana de la Copa, en la que volvió a perder como local tras seis años y 35 partidos. Parece que en Boca llegó la hora de barajar y dar de nuevo. La época de las vacas gordas ha quedado atrás.


Síntesis


Boca 0: Abbondanzieri; Roncaglia, Cáceres, Forlín, Morel (ST 16' Figueroa); Vargas, Battaglia (ST 24' Gracián), Chávez (ST 16' Gaitán); Riquelme; Palacio y Palermo. DT: Carlos Ischia.


Defensor 1: Silva; Pintos, Curbelo, Risso, Ariosa; Marchant, Amado, Guaglianone, Ferreira (ST 24' Mora); De Souza (ST 38' Vila) y Vera (ST 30' Navarro). DT: Jorge Da Silva.


Cancha: Boca. Arbitro: Salvio Fagundes (Brasil). Gol: PT 27' De Souza. Resultado global: Boca 2 Defensor 3 (Ida 2-2).




LA IDA (Defensor 2 Boca 2)

miércoles 20 de mayo de 2009

Amistoso - Argentina 3 Panamá 1


Los goles

El partido no da para hacer un análisis demasiado profundo ni sacar demasiadas conclusiones. Con inmensa mayoría de debutantes, Argentina osciló entre el entusiasmo y los nervios, entre la intensidad y la ansiedad de cada futbolista argentino por demostrar que pueden ser una alternativa de cara a lo que falta de las Eliminatorias y también con vistas al Mundial del año que viene. A raíz de este detalle y el hecho de que estamos hablando de un equipo totalmente nuevo, el primer tiempo mostró un partido más parejo de lo esperado, en el que Argentina fue más y se fue en ventaja por el peso específico de sus jugadores y no por un rendimiento colectivo convincente.

Tras una clara mano en el área boliviana ignorada por el árbitro boliviano Joaquín Antequera, Matías Defederico hizo un gol de antología, propio de los jugadores distintos. Tirado a la derecha se hamacó, se acomodó para la zurda y con el borde interno de su botín acarició la pelota y la colgó del ángulo. Más que gol, fue un poema.


La línea de tres que Diego puso en el fondo mostró algunos desacoples, ya que quedaba bastante desprotegida al no tener volantes por afuera (jugaron Salvio y Defederico) con vocación defensiva. Panamá, un equipo rápido y metedor, aprovechó los desajustes y así llegó al empate a través de Nelson Barahona. La ventaja parcial volvería a ser para Argentina por intermedio de Gonzalo Bergessio, el mejor jugador de la cancha. El delantero de San Lorenzo aprovechó un gran córner ejecutado por Defederico y de cabeza fusiló al arquero Peneda.


Para el segundo tiempo, Maradona dispuso tres de los siete cambios pactados. Papa, Prediger y Fuertes ingresaron por Defederico, Bernardello y Sand. Con Papa, Argentina armó una línea de cuatro y ganó en seguridad. La Selección manejó más la pelota y justificó una victoria clara y merecida. Tras un gran pase de Monetenegro, Bergessio liquidó el partido con una certera definición de zurda, abajo contra un palo.


El hecho de que el rival no fuera de categoría y la gran cantidad de cambios le dieron al partido un aspecto bastante amistoso. Sin embargo, el encuentro deja un saldo positivo. Diego observó desde cerca y en un partido oficial el desempeño de los jugadores que él cree le pueden servir para la hora de la verdad. La serenidad de Otamendi, la calidad de Defederico, la potencia de Bergessio, el potencial de Zuculini y la habilidad de Blanco, fueron los puntos más destacados de una selección doméstica con pocas prácticas y sin experiencia con la celeste y blanca. No todos estarán en las próximas citaciones y mucho menos en Sudáfrica. Pero el hecho de que haya entrenamientos y amistosos es un gran aliciente para que los jugadores, los que estuvieron ayer y los que no lo hicieron, redoblen los esfuerzos en sus equipos y se superen partido a partido. Eso, no hay dudas, le hace bien al fútbol argentino.

Síntesis

Argentina 3: Pozo (ST 28' Campestrini); Ferrero (ST 20' Canuto), Caruzzo, Otamendi; Salvio (ST 14' Blanco), Bernardello (ST Prediger), Rinaudo (ST 13' Zuculini), Defederico (ST Papa); Montenegro; Bergessio y Sand (ST Fuertes). DT: Diego Maradona.

Panamá 1: Penedo; Gun, Rivera, Moreno, Solanilla; Henriquez (ST 3' Solís), Torres, Phillips (ST 37' Jiménez); Barahona (ST 14' Francisco); Tajada y Garcés (ST 18' Aguilar). DT: Gary Stempel.

Cancha: Colón (Santa Fe). Arbitro: J. Antequera (Bolivia). Goles: PT 26' Defederico; 29' Barahona; 39' Bergessio; ST 39' Bergessio. Amonestados; Montenegro, Henriquez.

lunes 18 de mayo de 2009

ARG - CL 09 - Fecha 14 - Huracán 4 River 0


Pastore: elegancia y fútbol


Los goles


Es flaco, alto y desgarbado. De piernas largas, cuando decide pisar la pelota y cubrirla con el cuerpo, es casi imposible sacársela. Le gusta la redonda. Le gusta tratarla bien, tenerla, sentirla en los pies, correr con ella y esquivar rivales. Le gusta tocarla, prestársela a un compañero y buscar un espacio para ir a su reencuentro. También le gusta impactarla de lleno, darle un buen envión y hacerla volar, majestuosa, hacia la red del arco rival, como en el primer gol ante River. O hacerla pasar entre las piernas de un contrario, enfrentar al arquero, amagar y definir a un costado, con maestría y clase, como en el tercer tanto ante River.


A Javier Pastore le gusta la pelota, le gustar jugar a la pelota. Y también le gusta jugar al fútbol, que parece ser lo mismo que jugar a la pelota, pero no lo es. Cuando Pastore emplea su habilidad con un sentido, para que una jugada progrese y no porque sí, entonces juega al fútbol y lo hace como los dioses, como lo hizo ante River. A veces, porque su capacidad se lo permite, abusa de los firuletes y pierde pelotas a las que podría darle mejor destino, como le pasó ante Estudiantes la semana pasada, cuando se encontró ante un rival duro, siempre bien parado, y su influencia mermó. Más allá de este último detalle, lo de Pastore en este campeonato es superlativo y su rendimiento ante River fue brillante. Él, Defederico y Bolatti son los tres puntos más altos de un equipo que juega un fútbol vistoso, elegante, a puro toque. Con 27 goles en haber, Huracán es el equipo con más goles a favor en el campeonato y, vaya paradoja, su principal déficit es la impericia para definir, esa que le costó, por ejemplo, la derrota ante Independiente, en un partido que el Globo peloteó a su rival de principio a fin.


Con el toque como máxima premisa, Huracán está edificando una campaña histórica y vuelve a pelear un campeonato después de 15 años. La última vez que lo había hecho fue en el Clausura 94, cuando fue segundo detrás de Independiente tras perder ante el Rojo por 4 a 0 en Avellaneda. Ante River, el Globo dio una exhibición de fútbol, un espectáculo encantador; fue un regalo sublime para todos los ojos y las almas futboleras, más allá de que sean o no hinchas de Huracán.

Ante el desorientado River, aunque todo Huracán jugó bien, el mejor jugador quemero fue Pastore. El cordobés simplemente fue el abanderado de un equipo que está en estado de gracia, juega un fútbol divino y regala disfrute a propios y extraños. Más allá del desenlace de esta historia, de la posición final de Huracán en el campeonato y demás, estas tardes de gloria quedarán para siempre en el recuerdo de todos. El tiempo dirá si Pastore y este Huracán serán recordados sólo por algunas tardes de gran fútbol o si también formarán parte de los libros de historia del fútbol argentino.

lunes 11 de mayo de 2009

Todos los goles valen uno


A diferencia del básquet, donde hay simples, dobles y triples, en el fútbol todos los goles valen uno. Tanto de adentro como de afuera del área, de penal, de jugada o de tiro libre, de cabeza o de chilena, siempre se suma de a uno. ¿Por qué, entonces, a la hora de desempatar una serie, los goles convertidos de visitante tienen más valor? ¿De visitante se juega con menos jugadores que el rival? ¿El arco del contrario tiene menos metros? ¿Los locales juegan con dos arqueros?


Tanto en la Champions League y desde hace unos años también en la Copa Libertadores, las series eliminatorias que terminan empatadas en puntos y en goles se definen por la cantidad de goles convertidos en cancha ajena. Así se definió, por ejemplo, la semifinal del otro día entre Chelsea y Barcelona. Tras dos partidos muy cerrados, el Barsa empató sobre la hora en el choque de vuelta en Londres y accedió a la final ante el Manchester, sin más méritos que ése: hacer un gol en casa ajena.


Una situación muy paradójica se dio en la Champions League del año 2003. También por las semifinales, se enfrentaron Inter y Milan, que a la postre sería el campeón. Sabido es que ambos equipos son de la misma ciudad y juegan en el mismo estadio, el San Ciro. En la ida fue local el Milan y el partido terminó 0 a 0. En la vuelta, en el mismo campo, el local fue el Inter y con el empate 1 a 1, el pasaje a la final fue para los rojinegros. Es decir, luego de no sacarse ventajas tras 180 minutos disputados en el mismo lugar, el que se clasificó fue el Milan gracias al extraordinario mérito de haber convertido un gol de visitante.


Además de evitar los penales, la regla, supuestamente, favorecería un juego más abierto, sin tanta especulación y haría que los equipos salgan a atacar cuando juegan de visitante. Sin embargo, esto no es siempre así. Es más, suele suceder lo opuesto: los que juegan de local tratan de cuidar el cero en su propio arco, sacar una ventaja sin recibir tantos y después, en la revancha, se defienden sin tapujos porque saben que con un gol liquidan la serie. Esto pasó en la otra semifinal de la Champions, entre Arsenal y Manchester. En la ida, el último campeón había jugado de local y ganado 1 a 0. En la revancha en Londres, Manchester planteó un partido cerrado, de contraataque. A los 11 minutos ya ganaba 2 a 0 y la serie estaba liquidada: Arsenal tenía que meter cuatro goles para clasificarse.


Algunos prefieren esta forma de definición antes que los penales. Sin embargo, las definiciones desde los doce pasos, que también deparan muchas injusticias, requieren de personalidad y capacidad técnica tanto para patear como para atajar. Otra forma de desempatar podría ser arrastrar los puntos obtenidos en las respectivas zonas y que se clasifique el que haya sumado más puntos. Sería más justo que definir un partido luego de una serie de penales o por el lugar geográfico donde se convierten los goles. Porque en Barracas, Japón o Londres, los goles siempre valen uno. La alternativa está planteada, la discusión está abierta. Se escuchan ofertas.

jueves 7 de mayo de 2009

Tacticismo versus estética




El duelo entre Chelsea y Barcelona nos dejó la contraposición de dos propuestas antagónicas. De un lado, el toque, el fútbol ofensivo y pulcro del Barcelona. Del otro, el planteo conservador y pragmático del Chelsea. Dos propuestas tan diferentes como válidas, tan opuestas como interesantes.


A la mayoría de los futboleros nos gusta ver a equipos como el Barcelona, con jugadores de buena técnica, que ofrezcan un fútbol ofensivo y vistoso. Nos gusta ver en acción a futbolistas como Messi, Iniesta, Zidane, Ribery, Cristiano Ronaldo, Henry, Kaká y muchos más. Ese tipo de juego es el que más se disfruta y más se valora. Sin embargo, hay otras propuestas que también pueden ser tenidas en cuenta, por más que muchos las tilden de “amarretas”, “defensivas” y hasta con el mote de “antifútbol”.


La propuesta del Chelsea en este cruce contra el Barsa fue muy criticada por varios comentaristas. “Renunció a jugar, no atacó”, dijo más de uno, algo totalmente falso. Es cierto que en el partido de ida, los blues tuvieron una sola situación clara, producto de un error defensivo. Drogba quedó mano a mano con Víctor Valdez el arquero salvó al Barcelona en una doble tapada. En el encuentro de vuelta, la situación fue diferente: con el mismo planteo, dos líneas de cuatro bien juntas esperando en mitad de cancha, el equipo del holandés Guus Hiddink fue claro dominador del encuentro, tuvo las mejores situaciones de gol y estuvo a sólo un minuto de llegar a la final. La derrota, que en realidad fue empate, radicó en una jugada circunstancial, aislada, y no tiene relación con el planteo táctico del Chelsea, que fue inteligente, acertado y eficaz. Lo único que le faltó fue precisión y contundencia en el área rival para liquidar el partido. También podría haber sentenciado la serie si el árbitro noruego hubiera cobrado alguno de los por lo menos dos penales claros que hubo a favor del equipo inglés.


El fútbol que el Barcelona ha ofrecido durante toda la temporada ha sido maravilloso, llegando a su punto culmine el último sábado en Madrid con la goleada por 6 a 2 sobre el Real. La propuesta de Guardiola es para aplaudir: fútbol ofensivo, con tres puntas, juego por abajo y muchos jugadores de técnica depurada, como Xavi, Iniesta, Messi y Henry. Entre Liga, Copa del Rey y Champions, el Barsa lleva convertidos 142 goles, una cifra extraordinaria. Sin embargo, ante el Chelsea estuvo más de 180 minutos sin hacer goles y en el partido de ayer no generó ninguna situación clara de gol. Messi, Iniesta y compañía no encontraron las variantes necesarias para doblegar a un rival que le planteó un partido cerrado, con pocos espacios.


Si a uno le dan elegir, prefiere ver jugar a un equipo como el Barsa y a jugadores como Messi, Iniesta, Xavi y Henry. Eso no quita que la propuesta del Chelsea también sea válida y elogiable. Por más plantel multimillonario que tenga, Hiddink se asumió inferior a su rival y eligió una estrategia pragmática. No pensó en la estética del espectáculo, pensó en cuál era la mejor manera de neutralizar al Barcelona y llevó a cabo ese plan. Le complicó la vida al Barsa, como nadie en esta temporada, y estuvo a segundos de eliminarlo. Negar las virtudes del Chelsea es menospreciar el valor de la táctica y la estrategia. Porque defenderse bien también es una virtud y porque los partidos como el de ayer también son dignos de ser disfrutados aunque no estén repletos de goles y lujos. Lo dice alguien que está contento porque haya pasado el Barcelona de Messi y de Iniesta pero que cree que en Stamford Bridge la táctica del Chelsea fue superior a la técnica del Barcelona.

miércoles 6 de mayo de 2009

Champions League - Chelsea 1 Barcelona 1


Con el último aliento


Una vez más, el fútbol nos regaló un partido memorable. En este caso no fue un espectáculo vistoso, lucido. Fue más bien un duelo de estilos, de estrategias y de tácticas, en el que el equipo que había hecho las cosas mejor se quedó sin nada y el que parecía perdido e impotente se llevó el boleto a la gran final ante el Manchester, el próximo 27 de mayo, en el Olímpico de Roma.


En el partido de ida, Chelsea ya había planteado un partido cerrado, con mucha gente de la mitad de la cancha hacia atrás. En el Camp Nou, el Barça tuvo el control de la pelota y creó situaciones pero falló en la definición. En el encuentro de hoy, los de azul repitieron el esquema y la estrategia: dos líneas de cuatro más Anelka, todos bien pegados con el objetivo de tapar espacios e impedir el circuito de juego del Barcelona. Por cada jugador del equipo culé había tres del Chelsea.


Con este esquema salió a jugar el equipo de Hiddink, que a los nueve minutos ya ganaba 1 a 0 por un terrible golazo del ghanés Essien. Desde afuera del área y con su botín zurdo, el Búfalo empalmó una pelota de volea, la clavó en el ángulo y dejó sin chances a Víctor Valdez, que voló en vano.


Con la ventaja para el Chelsea, el trámite del partido se acentuó. Los locales siguieron bien parados, cerrando todos los caminos, marcando a conciencia, con limpieza y eficacia. Messi nunca tuvo espacios, siempre recibió con un tipo encima y lo mismo le ocurría a Iniesta.


Las mejores ocasiones fueron para el Chelsea, que tuvo dos penales a favor no cobrados por el árbitro noruego Tom Henning Ovrebo. El primero fue en la tapa inicial por falta de Dani Alves sobre Malouda, infracción que el juez sancionó afuera del área; y el segundo, en el complemento, por una clara mano de Piqué que el colegiado ignoró.


Los minutos pasaron y el Barcelona nunca encontró alternativas. Messi brilló por su ausencia en largos pasajes del partido, sin siquiera tocar la pelota. Encima, el panorama se complicó todavía más con la expulsión de Abidal a los 21 minutos del complemento por una falta sobre Anelka, en el borde del área.


Barcelona siguió intentando pero sin ideas ni claridad. Chelsea le había cerrado todos los caminos y amenzaba con liquidar el partido en alguna contra. De hecho tuvo varias ocasiones desperdiciadas. Por la firmeza e inteligencia del local y la inexpresividad y falta de respuestas del visitante, el 1 a 0 estaba bien, era justo e indiscutible, más allá de la molestia de algunos comentaristas por el planteo "amarrete" del Chelsea. Sin embargo, el fútbol es así: tan imprevisible como fascinante. En el segundo minuto de adición, Dani Alves, que había tirado mil pelotas a cualquier lado, mandó un centro pasado. Eto'o la bajó pero se le fue; Essien le pifió y Messi, con mucha lucidez, tocó para Iniesta que desde el borde del área sacó un derechazo alto, inatajable para Cech, que terminó el partido sin atajar ninguna pelota. Después del gol, quedó tiempo para un embate más del Chelsea, en el que un disparo de Ballack pegó en el hombro de Eto'o, en una jugada muy discutible. Siga, siga, dijo el árbitro.
Fue empate y pase a la final para el Barcelona, que no fue mejor que el Chelsea en este partido pero sí había hecho más meritos a lo largo de la Copa. Tal vez el destino le haya hecho un guiño a uno de los mejores equipos del mundo. El otro, el Manchester, lo espera en Roma.

martes 5 de mayo de 2009

Champions League - Arsenal 1 Manchester Utd. 3




Con la pegada letal de Ronaldo


Manchester United sigue haciendo historia. Llegó a una nueva final de la UEFA Champions League , la cuarta de su legajo, tras derrotar al Arsenal: 1 a 0 en el partido de ida en Old Trafford y 3 a 1 como visitante en Londres. Con esta doble victoria, el equipo de Sir Alex Ferguson acumula una serie de 25 partidos sin derrotas y el próximo 27 de mayo, en Roma, tendrá la chance de defender el título logrado el año pasado. Su rival saldrá del ganador entre Chelsea , rival del partido decisivo en el 2008, y Barcelona, que en el partido de ida empataron 0 a 0 en España.


La victoria del Manchester fue clara y contundente: a los 11 minutos ya ganaba 2 a 0, lo que obligaba al Arsenal a convertir 4 goles. En los dos tantos, la participación de Cristiano Ronaldo fue decisiva. En el primero, a los 8 minutos, el portugués llegó al fondo y tiró el centro atrás. El lateral izquierdo Gibbs se resbaló y la pelota le quedó al coreano Park, que con cierta dificultad definió ante la salida de Almunia. El segundo fue una obra maestra de la precisión. Tras una falta que le habían cometido, Ronaldo ejecutó el tiro libre con un remate seco, en lo que ya es una marca registrada del portugués. Esta novedosa forma de pegarle a la pelota le ha dado ya varias alegrías al último ganador del Balón de Oro de la FIFA, que hoy, una vez más, se erigió en la figura del partido.


A partir de del 0-2, al equipo londinense se lo comió la urgencia y se le hizo todo muy difícil. Nunca encontró los espacios necesarios para lastimar a un rival que con la ventaja conseguida se encontraba más fuerte que nunca. A los 15 minutos del complemento, el mismo Ronaldo se encargó de estirar diferencias en un contraataque letal, al definir cruzado y arriba tras un pase de Rooney. Diez minutos antes del final, Van Persie descontó de penal, en un gol que sólo sirvió para decorar el resultado.


Carlos Tevez estuvo en el banco pero no ingresó. Su equipo llegó a una nueva final y el Apache tendrá la oportunidad de repetir el título conseguido el año pasado. Ojalá Ferguson lo tenga en cuenta para el partido decisivo, ya sea ante el Chelsea o el Barcelona. Lo seguro es que el técnico tiene una carta fuerte y se llama Cristiano Ronaldo, un jugador de elite, distinto, superior.

sábado 2 de mayo de 2009

España - Real Madrid 2 Barcelona 6




Exhibición blaugrana en el Bernabeu



El Barcelona versión 2008/2009 es un deleite. Es historia en movimiento y puede transformarse en un equipo memorable, de esos que dejan una marca indeleble en la memoria colectiva de los futboleros. Por lo pronto, hay que decir que esta tarde le dio un baile descomunal a su eterno archirrival y encima lo hizo en casa ajena. Le hizo seis goles a domicilio al Real Madrid y eso que empezó perdiendo a los 14 minutos por el gol de Higuaín. Además, con el partido ya definido, aflojó el ritmo y no hizo más goles porque prefirió no exponerse innecesariamente.



Si alguien quiere ver buen fútbol, tiene que poner al Barcelona. En tiempos en los que abundan los partidos aburridos, llenos de imprecisiones y desprolijidades, el equipo dirigido por Pep Guardiola es un lujo. Toca que da gusto, lo hace hacia los costados pero también lo hace hacia adelante. Es agresivo, busca profundidad, con pases verticales que lastiman de verdad. Messi e Iniesta son los principales generadores de juego. Uno en base a toda su habilidad e irreverencia; el otro, a partir de su juego cerebral, clínico; y los dos comparten una misma cualidad: la técnica depurada y la precisión casi perfecta.



El Real arrancó con fuerza y se puso arriba gracias a un cabezazo de Higuaín. Sin embargo, el Barca se despertó y tras un magistral pase de Messi por encima de la defensa, Henry empató con una de sus definiciones sutiles, a pura precisión y frialdad. Puyol aumentó de cabeza y Messi estiró la ventaja: tras un error defensivo, Leo corrió hasta enfrentar a Casillas y definió con un puntazo, abajo contra un palo. Así terminó el primer tiempo, con los catalanes ya en una posición de clara superioridad.



Sergio Ramos descontó de cabeza en el comienzo del complemento pero enseguida Henry aumentó tras un gran pase de Xavi, otro de los cerebros de este equipo, que también asistió a Messi en el quinto tanto. Lionel hizo una pared con el volante y tras un par de amagues definió al primer palo de un Casillas totalmente indefenso y entregado.



A esa altura, Barcelona era amo, señor y dueño de un clásico de antología. La visita tocaba la pelota de norte a sur y de este a oeste; el Real sólo se limitaba a mirar y, de tanto en tanto, pegar alguna patada a destiempo. La superioridad del Barcelona era tal que lo único que el espectador podía esperar eran más goles del equipo culé. Y así fue: llegó el sexto a través del defensor central Piqué, que llegó hasta el área chica rival cuál niño que se escapa del aula para ir a jugar en el recreo y puso cifras definitivas a la goleada.



Fueron seis goles y, creanme, fueron pocos. Barcelona sacó siete puntos de ventaja y con 12 en juego, la Liga está en la palma de su mano, esto sin contar el impacto anímico que semejante resultado genera, tanto de un lado como del otro. Con estos seis tantos, el Barca llegó a los 100 goles y está a siete del récord de 107 que posee el Madrid, conseguidos en la temporada 89/90.


El dato: Barcelona marcó seis goles en el Bernabeu por primera vez en la historia. Su mejor marca era un 5 a 0 en la temporada 73/74. Al Real no le hacían seis goles en casa desde la temporada 50/51, en un 3-6 ante el Atlético. El otro equipo que convirtió seis goles en Madrid es el Athletic de Bilbao: 6-3 en la temporada 46/47 y 6-0 en la 30/31, en la que es la mayor goleada sufrida por el Real en condición de local.


Síntesis


Real Madrid 2: Casillas; Ramos, Cannavaro, Metzelder, Heinze; Robben, Lass, Gago, Marcelo; Higuaín y Raúl. DT: Juande Ramos.


Barcelona 6: Valdez; D. alves, Piqué, Puyol, Abidal; Xavi, Yayá, Iniesta; Messi, Eto'o y Henry. DT: Joseph Guardiola.


Cancha: Santiago Bernabeu. Goles: 14' Higuaín; 18' Henry; 20' Puyol; 35' Messi; 56' Ramos; 58' Henry; 75' Messi, 82' Piqué.