miércoles, 16 de diciembre de 2009

Mundial de Clubes - Barcelona 3 Atlante 1

Como era de esperar, el Barcelona derrotó al Atlante de México y se metió en la final del Mundial de Clubes, donde el próximo sábado enfrentará a Estudiantes. Como no era de esperar, el conjunto español sufrió más de la cuenta y tuvo que recurrir a la presencia de Lionel Messi, quien comenzó el partido en el banco de suplentes, para cambiar la historia.

A los cuatro minutos, Guillermo Rojas sorprendió a todo el mundo, sobre todo a la última línea blaugrana que estaba muy mal parada, y puso el 1 a 0 a favor del Atlante. El jugador mexicano aprovechó que la defensa del Barça estaba parada en línea, les ganó a todos en velocidad, anticipó la salida del arquero, tocó por arriba del mismo y antes de que la pelota se fuera, la desvió para marcar la diferencia parcial. Seis minutos después, el Atlante tuvo otra chance muy clara pero falló en la definición.

Con la conducción de Andrés Iniesta, un Bochini español mejorado, moderno, el equipo de Pep Gaurdiola se hizo dominador y llegó al empate en un córner por intermedio de Sergio Busquets, a los 35 minutos del primer tiempo. A pesar del empate, la historia venía complicada para el Barcelona y por eso a los ocho minutos del complemento Guardiola mandó a la cancha a Lionel Messi (por Yaya Touré), quien 120 segundos después marcaba el 2-1, gambeteando al arquero tras un genial pase en diagonal del sueco Slatan Ibrahimovic.

Pedro selló el triunfo tras otra jugada magistral de Iniesta, un genio sin estridencias, que juega como los dioses pero no es lindo, ni verborrágico ni espectacular y por eso no es tapa de todos los medios y que está en duda para la final por una lesión muscular. Simplemente juega bárbaro, simple, bien. Al igual que el Barcelona, que tras sudar un poco más de lo esperado se metió en la final, donde muchos, sobre todo en España, ya lo dan por ganador. No vaya ser cosa que se lleven una sorpresa con la mística pincharrata. Sabido es que la soberbia conduce al fracaso. Claro, el Barcelona es el mejor equipo del mundo, juega como ninguno, hoy lo volvió a demostrar. Sin embargo, esto es fútbol y en 90 minutos, todo puede pasar.