A dos minutos de la hazaña
La cercanía que Estudiantes tuvo con la cima de la gloria desmiente esa máxima que dice que los que pierden, siempre pierden. A veces se puede ganar y perder a la vez, o viceversa. Estudiantes cayó ante el Barcelona pero dejó una muy buena imagen. La tristeza de la derrota no debe dar por tierra el gran partido que hizo el Pincha, que a dos minutos del final ganaba 1 a 0 y se consagraba campeón del mundo. Sin embargo, aunque se dice que escapa a la lógica, el fútbol en general lo es y el Barcelona, sin dudas el mejor equipo del mundo más allá de los títulos, se impuso por el peso de su poderío futbolístico, no sin antes sufrir, sudar y ver como el sueño mundial se le escapaba durante 88 minutos.
Alejandro Sabella planteó muy bien el partido. Con 4-4-2 flexible, Estudiantes cubrió muy bien el ancho del campo, con sus jugadores muy cerca de los rivales, con las líneas cerca, sin dejarle al Barcelona el mínimo resquicio para que jugara. Lo de Estudiantes en el primer tiempo fue excelente, porque no dejó que el Barça progresara, obligándolo a tirar pelotazos o a perder la pelota por imprecisiones producto de la presión de los platenses. Es cierto que Estudiantes tuvo escasas situaciones de gol a favor y que el equipo argentino tampoco anduvo bien con la pelota, pero defensivamente lo de Estudiantes fue muy bueno. Sólo en dos ocasiones el Barcelona pudo superar el planteo del Pincha: en una, Ibrahimovic habilitó con un taco a Xavi, quien cuando enfrentó a Albil tiró el centro en lugar de rematar, y en la otra, el mismo Xavi eludió al arquero, quien le cometió una falta difícil de percibir. El roce fue mínimo. Era penal pero el mexicano Armando Archundia no lo cobró.
El primer tiempo mostró un partido muy táctico, con pocas llegadas pero muy interesante desde lo estratétigico. Sin pegar, con armas leales, un equipo con menos recursos, Estudiantes, controló al mejor de todos, el que tiene al mejor jugador del mundo y también a otros cracks como Xavi, Ibrahimovic, Henry, Dani Alvez y el ausente Iniesta. Estudiantes, con trabajo, inteligencia y esfuerzo, controló al Barcelona, lo hizo sentir incómodo y se fue al descanso 1 a 0 arriba por el cabezazo goleador de Boselli tras un gran centro de Juan Manuel Díaz.
El segundo tiempo fue otra historia. Pedro entró por Keita y el Barcelona atacó con todo. Estudiantes y no lo pudo controlar, ni hacerlo jugar lejos de Albil. Como pudo, el Pincha resistió y se salvó varias veces. El Barcelona merecía el empate y Estudiantes merecía la victoria, por su esfuerzo, por lo hecho en el primer tiempo y porque el Barcelona, más allá de las situaciones que había creado para empatar, seguía sin jugar con comodidad ante un adversario que lo puso a prueba. Parecía que Estudiantes lograría la hazaña, que el Barcelona ya no podría torcer la historia. Sin embargo, cuando faltaban dos munotos para los 90 la historia cambió. El equipo español iba ya sin reparar en las formas. Piqué, uno de los marcadores centrales, jugaba de 9 apostando a cabecear algún centro. Xavi lo buscó con una pelota que no tenía un destino muy peligroso. El balón le iba a caer en el pecho al lungo defensor, quien tendría que resolver marcado y de espaldas al arco. Sin embargo, Verón interceptó la pelota y la elevó aún más. Cellay, que estaba con Pedro, largó su marca y fue a disputar la pelota con Piqué. El del Barça ganó en las alturas y mandó el balón hacia la posición de Pedro, quien solo definió, también de testa, por encima de Albil. El sueño de Estudiantes, que estaba tan cerca, recibía una puñalada letal. El del Barcelona, que languidecía, resucitaba.
Luego de semejante golpe anímico y con muchos de sus jugadores exhaustos, Estudiantes encaró el suplementario con mucha dignidad y amor propio. Sin embargo, el Barcá tenía las de ganar. Hizo pesar el envión anímico del empate y el mayor resto físico, además de su su mayor poderío futbolístico, ese que Estudiantes neutralizó durante buena parte del partido. El desequilibrio llegó a 11 minutos del cierre. Messi, que tuvo poca participación en el juego y que debió ser expulsado por un planchazo, definió de pecho tras un gran centro de Dani Alves.
Los partidos duran 90 minutos, eso marca el reglamento. Pues bien, Estudiantes y Barcelona empataron 1 a 1, lo que marca un resultado dignísimo para el equipo argentino. Al tratarse de una final, se jugaron 30 minutos de alargue y en los 120 minutos, el Barcelona fue un justo y merecido ganador, impuso su superioridad y confirmó que es el mejor equipo del mundo. Felicitaciones para Guardiola y compañía que ganaron todo (6 títulos) desde mitad del 2008 hasta hoy. Felicitaciones también para Estudiantes, que puso en jaque e hizo tambalear al mejor equipo de la actualidad y uno de los mejores de la historia.
Síntesis
Barcelona 2: Valdés; Alves, Puyol, Piqué, Abidal; Xavi, Busquets (ST 34' Yaya Touré), Keita (ST Pedro); Messi, Ibrahimovic y Henry (ST 38' Jeffren). DT: Pep Guardiola.
Estudiantes 1: Albil; Cellay, Desábato, Ré (ST 46' Rojo), Diaz; Rodríguez, Braña, Verón, Benítez (ST 31' Sánchez); Pérez (ST 34' Núñez) y Boselli. DT: Alejandro Sabella.
Cancha: Mohammed Bin Zayed, Abu Dhabi. Arbitro: Armando Archundia (México). Gol: PT 36' Boselli. ST 43' Pedro. STS 4' Messi. Amonestados: Díaz, rodríguez, Pérez, Sánchez, Rojo, Braña, Messi, Henry, Valdés y Desábato.
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