El fútbol superó a la fricción
La superioridad de España era sabida: hoy por hoy, los ibéricos tienen el mejor equipo del mundo. Saben a qué juegan, despliegan un fútbol de alto nivel, prolijo, depurado, con una estructura sólida y un funcionamiento colectivo que los respaldan. Argentina, en cambio, sigue sin encontrar juego y lo único bueno que mostró en Madrid, fue entrega, lucha, compromiso, que al fin de cuentas, no es poco. Por momentos, tanta entrega se transformó en cierto juego brusco, sobrepasando los límites de lo permitido. En cuanto al juego, a la relación con la pelota y la capacidad para generar situaciones de gol, el equipo argentino todavía está en pañales y eso sí que es preocupante.
El primer tiempo fue de amplia superioridad española. El conjunto europeo fue el dueño de la pelota y del campo, generando las mejores situaciones de gol. Se puso en ventaja a través de Xabi Alonso, quien aprovechó un rebote de Romero tras una gran sucesión de toques, y tuvo un par de chances para ampliar el marcador. El 1 a 0 con el que se fue al descanso pareció exiguo. Argentina, por su parte, planteó un partido similar al que jugó con Francia en febrero y a Uruguay en octubre: dos líneas de 4 para esperar y salir de contra. Sin embargo, esta vez el excelente control de pelota de España hizo que Argentina a duras penas pasara la mitad de la cancha. Además, Argentina tiene un grave problema a la hora de recuperar el balón. Los dos puntas quedan aislados, por lo que la presión no es coordinada y así los rivales manejan la pelota sin sobresaltos. Ese es uno de los puntos en los que Maradona más tendrá que trabajar si quiere tener alguna chance de llegar lejos en el Mundial.
En la segunda parte, el equipo argentino salió con más ambición, España se relajó y bajó la intensidad, y el partido se hizo más parejo. Argentina encontró el empate en una corajeada de Maxi Rodríguez, quien le robó la pelota a Albiol y luego recibió la falta del jugador español. Messi ejecutó el penal con su habitual categoría y empató el partido.
El resto del partido fue de poco vuelo, casi sin situaciones frente a los arcos. España siguió manejando el balón y Argentina, esperando. Ambos equipos bajaron el ritmo, tal vez conformándose con la igualdad. A falta de cinco minutos, Demichelis cometió una grosera mano dentro del área que Xabi Alonso cambió por gol, para que España, por lo hecho en el primer tiempo, ganara merecidamente.
"Era un empate clavado", dijo Maradona tras el partido. Su declaración despertó feroces críticas y más de un periodista dijo que el DT argentino había visto otro partido. Sin embargo, lo que dijo Diego no es tan descabellado. Faltando muy poco, el partido estaba empatado y parecía sentenciado. Una jugada desafortunada le posibilitó a España definir el partido.
Argentina volvió a perder y a dejar una imagen con fisuras. España fue superior y ganó con justicia. Argentina está un escalón por debajo y tendrá que ajustar muchos detalles para recuperar el terreno perdido. Sin embargo, no hay que ser extremadamente negativos. Cuando llegue el Mundial se verá para qué está este equipo, que por ahora no es tal. Ese es el gran desafío del técnico y su inexperiencia.
Síntesis
España 2: Casillas; Ramos, Puyol (ST Albiol), Piqué, Capdevila; Xabi Alonso, Busquets, Xavi (ST 16' Fábregas), Iniesta (ST 36' Navas); Silva (ST 21' Negredo) y Villa (ST 37' Mata). DT: Vicente Del Bosque.
Argentina 1: Romero; Coloccini, Demichelis, Heinze, Ansaldi; Maxi Rodríguez (ST 38' Lavezzi), Gago (ST 29' Cambiasso), Mascherano, Di María; Messi (ST 38' Perotti) e Higuaín (ST 13' Tevez). DT: Diego Maradona.
Cancha: Vicente Calderón (Madrid). Arbitro: Allan Kelly. Goles: PT 15' Xabi Alonso. ST 15' Messi (penal); 40' Xabi Alonso (penal). Amonestados: Coloccini, Demichelis, Heinze, Ansaldi, Gago, Busquets. y Tevez.
Detalle: en Argentina debutaron Ansaldi (fue el lateral izquierdo titular) y Perotti (ingresó a los 38' del ST por Messi.
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