
En su hora mas gloriosa
"Es el jugador mas preponderante de la historia de Estudiantes de La Plata desde su creación". Así definió Alejandro Sabella a Juan Sebastián Verón, minutos después de haber ganado la Copa Libertadores. Pavada de elogio. Es decir, para Sabella, Verón es el mejor jugador de Estudiantes por delante de futbolistas como Nolo Ferreira, integrante de la famosa delantera de Los Profesores de 1932, todos los campeones del equipo de Zubeldía incluyendo a su padre y de, por ejemplo, Miguel Angel Russo, campeón en 1982 y 1983, quien con 431 partidos es el jugador que más veces vistió la camiseta del Pincha. Pavada de elogio, entonces.
Se puede coincidir o no con Sabella. Se puede disentir pero no parece descabellado lo que dice el entrenador de Estudiantes. La trayectoria de Verón no la tiene ningún otro jugador que haya pasado por el club. Y en cuanto a su incidencia en la propia vida del Pincha, la influencia de la Brujita es más que evidente, sobre todo desde su regreso en 2006. En aquel año, Estudiantes ganó el Apertura en aquella recordada final frente a Boca y ahora se consagró en la Libertadores, siempre con Verón como líder y figura. Además, el año pasado el Pincha fue subcampeón de la Sudamericana. A esto hay que agregarle el ascenso desde la B Nacional en 1995 con un equipo al que daba gusto ver jugar.
La historia de Verón está vinculada a Estudiantes desde el día de su nacimiento. El 9 de marzo de 1975, Sebastián llegó al mundo y ese mismo día su papá Juan Ramón metió un gol en un clásico contra Gimnasia que terminó 3 a 3. La Brujita se crió en Estudiantes y para él, el Pincha no es su segunda casa sino la primera. "Estudiantes no es algo importante en mi vida y nada más. Estudiantes es mi infancia entera y mi primera época como profesional", afirmaba Sebastián en una nota publicada en el libro Estudiantes 100 años, de Clarín, allá por mediados de 2005.
En la misma nota, Verón decía: "Volver es algo que debo hacer. Es como un deber que tengo conmigo mismo. No sé si pasa por devolver gentilezas. Creo que pasa más por disfrutar de jugar por los colores, por la camiseta, recordar la adolescencia. Yo soy hincha de Estudiantes. Va a estar bueno. Se va a dar. Sé que se va a dar. Y yo lo voy a disfrutar mucho."
Como se puede observar, la idea y la convicción de Verón estaban claras desde hace rato. Tras recorrer el mundo y jugar en los mejores clubes del planeta (Boca, Sampdoria, Parma, Lazio, Manchester e Inter), la Brujita quería terminar su carrera en Estudiantes, su lugar en el mundo. Vino por los colores y el sentimiento que lo identifican, que le dan sentido y sabor a su vida. Volvió a La Plata pero el dinero ya lo tenía. Tantos años en Europa y con tantos pases en el medio le hicieron ganar mucho capital que él sabrá como lo administró. Entonces, en julio de 2006, luego de que Pekerman no lo convocara para el Mundial de Alemania, aterrizó en la ciudad de las diagonales y ya no se movió de ahí. Tuvo como opciones a River y a Boca pero los descartó. Luego, en el transcurso de estos tres años, le surgieron ofertas por mucho dinero para irse a Qatar y a EE.UU. y también dijo que no. Porque, dicho está, Verón no quería ni quiere más guita. Quería y quiere otra palabra que empieza con G: gloria. Y vaya si la consiguió.
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