miércoles, 27 de mayo de 2009

Champions League - Final - Barcelona 2 Manchester U. 0




Barcelona y Messi, en la cima del mundo


Con Lionel Messi como uno de sus valuartes, Barcelona derrotó por 2 a 0 al Manchester United en el Olímpico de Roma y consiguió así la tercera Champions League de su historia (ya había ganado en 1992 y 2006) Además, obtuvo la triple corona ya que también se había consagrado ganador de la Liga de España y de la Copa del Rey, un logro histórico que nunca antes había alcanzado ningún equipo español. Messi, genio y figura, apareció en toda su dimensión para convertir el segundo gol con cabezazo antológico, sentenciar la final y erigirse como máximo goleador de la competencia con nueve tantos, lo que seguramente le valdrá el Balón de Oro y lo consagrará, ahora sí, como el mejor jugador del planeta.

La esencia del fútbol es el gol, del inglés goal, que significa objetivo. Ese es el sentido del juego, convertir goles para ganar el partido. Todo el mundo lo sabe, el equipo que más goles marca es el que gana, no importa cómo haya sido el desarrollo del partido, que tantas veces se contradice con el resultado final. Pues bien, en esta final, un gol tempranero rompió el partido y cambió el curso del mismo. Manchester había arrancado mejor, mucho mejor que el Barcelona. Los primeros diez minutos del encuentro fueron todos del equipo inglés que al minuto de juego dispuso de una chance inmejorable de abrir el marcador. Tiro libre envenenado de Cristiano Ronaldo, Valdez da rebote y Piqué llega justo para evitar lo que hubiera sido el gol del coreano Park. En ese lapso inicial, Ronaldo probó con dos disparos más, uno desde lejos sin mayor riesgo y otro que pasó muy cerca. Manchester dominaba, Barcelona sufría. Sin embargo, en la primera excursión blaugrana a campo rival, Iniesta, otra de las almas de este equipo, habilitó a Eto'o y éste no perdonó. Se sacó de encima a Vidic y con un puntazo al primer palo venció a Van der Sar: 1 a 0 y a empezar otra vez.

El golpe fue tan grande que casi se podría decir que definió el partido. El campeón defensor había jugado nueve minutos impecables y, de repente, estaba un gol abajo. El Barsa, que había sufrido la presión del rival y no había podido cruzar la mitad de la cancha, ganaba 1 a 0. A partir de entonces, el partido fue todo para los españoles. La pelota, el juego, las llegadas, la alegría, la tranquilidad, la fiesta, la copa, todo. Cuando un equipo como el Barcelona se pone en ventaja, las posibilidades de que gane el partido son altísimas, al igual que el hecho de que lo haga con una exhibición como la que le propinó al Manchester. Porque el Barsa toca, toca, toca y no para de tocar. El toque es su estilo de juego y la excelencia, el nivel en el que lo desarrolla. Entonces, cuando el Barcelona va en ventaja todo lo que hace se potencia porque hay más espacios, porque el rival se desespera al no encontrar la pelota por ningún lado y porque el conjunto culé no tiene apuro ninguno por llegar a ningún lado. Entonces, las sucesiones de toques se extienden hasta encontrar un espacio para profundizar y generar peligro. Y si esto no sucede, si el Barsa no llega al área rival, no importa. Mantiene la posesión de la pelota mientras su rival corre, se cansa y se desmoraliza ante tanta superioridad.

Sin Dani Alves ni Abidal, suspendidos ambos, Guardiola se las arregló con Sylvinho por la izquierda, Puyol por la derecha, Touré Yayá como marcador central y Busquets como centrocampista. En el medio, Xavi e Iniesta, dos tipos exquisitos, de lo mejor del fútbol mundial, manejaron la pelota a discreción. En la delantera, Guardiola sorprendió poniendo a Messi de 9, bien de punta, y a Henry y Eto'o por los costados. Esa disposición táctica tal vez haya sorprendido al Manchester, aunque lo más claro es que el Barcelona lo pasó por arriba con su toque y con su fútbol de lujo, simple y brillante a la vez.
Tras un centro quirúrgico de Xavi, Messi se elevó como un gimnasta y de cabeza puso el 2 a 0 final. La historia estaba escrita, no había lugar para más. Barcelona, campeón de Europa. Aunque el fútbol siempre da lugar a alguna sorpresa, esta vez no podía ser de otra manera.

Síntesis

Barcelona 2: Valdez; Puyol, Touré, Piqué, Sylvinho; Xavi, Busquets, Iniesta (ST 49' Pedro); Eto'o, Henry (ST 28' Keita); Messi. DT: Joseph Guardiola.

Manchester Utd. 0: Van der Sar; Oshea, Ferdinand, Vidic, Evra; Carrick; Park (ST 22' Berbatov), Anderson (ST Tevez), Giggs (ST 31' Scholes), Rooney; C. Ronaldo. DT: Alex Ferguson.

Cancha: Olímpicio de Roma. Arbitro: Massimo Busacca. Goles: PT 9' Eto'o. ST 25' Messi. Amonestados: Ronaldo, Vidic, Piqué y Scholes.