
Bolivia le propinó a la Selección Argentina una goleada histórica que quedara en los anales del fútbol y en la memoria de todo el pueblo boliviano. Mas allá de la innegable influencia de la altura, hay que reconocer los enormes méritos del conjunto boliviano, que jugó un partido de gran nivel superando ampliamente a una Argentina demasiado estática, imprecisa y desconcentrada.
El equipo argentino había sido recibido con un caluroso afecto, tanto en Santa Cruz como en La Paz. El apoyo que Diego siempre le dio a la lucha boliviana por jugar en la altura, y que incluyó la presencia del astro en un partido amistoso del que participó junto al presidente Evo Morales, se transformó en un profundo agradecimiento que desbordó las medidas de seguridad. Luego del partido, Maradona explicó la derrota sólo a partir de cuestiones futbolísticas y dejó de lado el factor altura, aunque éste, sin dudas, siempre tiene una influencia capital en el desarrollo de los partidos y hoy no fue la excepción. Mas allá de los innumerables errores del conjunto argentino, tanto tácticos como individuales y también de planificación, jugar en La Paz supone una dificultad mayúscula y es lo primero que se debe tener en cuenta antes de hacer cualquier crítica.
La estrategia de Maradona fue restarle importancia a los 3600 metros de altura para que sus jugadores ganaran en confianza. Sin embargo, la falta de oxígeno, la mayor velocidad de la pelota y la mejor adaptación del rival a las condiciones de juego son imposibles de contrarrestar. De los 12 puntos que Bolivia tiene en estas Eliminatorias, 11 los logró en La Paz, donde ya había caído el líder Paraguay por 4 a 2.
Así, Argentina salió a jugar como si nada pasara y a los 11 minutos ya perdía 1 a 0 y Carrizo se había revolcado dos veces para cada lado. El partido era una tortura y Argentina no encontraba nada: ni la pelota, ni el aire, ni a los rivales. Era un monólogo de Bolivia, que parecía la verde mecánica y ganaba nada más que 1 a o.
Lucho González empató con un remate desde lejos que se le escapó al arquero, de muy floja respuesta. De a poco, Argentina parecía emparejar el trámite. Messi tuvo el 2-1 pero pateó al cuerpo del arquero en lugar de tocar para la entrada en libertad de Maxi Rodríguez. En la contra, se sucedieron los errores argentinos y se rompió el partido. En la misma secuencia, a Carrizo se le escapó una pelota fácil y Zanetti adelantó el balón adentro del área y cometió penal, que Botero convirtió en gol. Sobre el final del primer tiempo, un tiro libre en ataque a favor de Argentina se transformó en el 3 a 1 a favor del local.
El segundo tiempo mantuvo la misma tesitura. Argentina nunca reaccionó y Bolivia nunca aflojó el ritmo. Así se llegó a un 6 a 1 inédito que iguala la peor derrota argentina de la historia: el 1-6 contra Checoslovaquia en el Mundial de Suecia 58. "A la altura hay que encararla, gambetearla y hacerle goles", escribió Diego en uno de los carteles que pegó en el vestuario. El técnico pensó que en eso alcanzaba pero evidentemente no fue así. El partido no se preparó con toda la seriedad que lo ameritaba y la influencia de la altitud fue más capital que nunca. Bolivia jugó el partido de su vida y Argentina nunca pudo arrancar. De esta manera se construyó este resultado desorbitado que nada tiene que ver con la realidad futbolística entre ambos equipos.
La derrota ante Bolivia duele y mucho. El hecho de que haya sido en la altura es un atenuante muy importante, amortigua el impacto. Sin embargo, este traspié debe ser tomado en cuenta por Maradona para crecer y encarar el futuro con la mayor seriedad posible y más fuerza que la mostrada hasta ahora. Argentina está cuarta en la tabla de posiciones, la clasificación todavía no está asegurada y quedan seis partidos muy difíciles. Estará en el técnico y en los jugadores recuperarse rápido, volver a mostrar las virtudes exhibidas en los juegos anteriores al de Bolivia y seguir mejorando. Este es un ciclo que recién comienza y necesita tiempo para consolidarse. A veces, los golpes fuertes, como éste ante Bolivia, ayudan.
Síntesis
Argentina 1: Carrizo; Zanetti, Demichelis, Heinze, Papa; L. González (ST 23' Angeleri), Mascherano, Gago, Maxi Rodríguez (ST 11' Di Maria); Messi y Tevez (ST 30' Montenegro). DT: Diego A. Maradona.
Estadio: Hernando Siles (La Paz). Arbitro: M. Vazquez (Uruguay). Goles: PT 11' Martins (1-0), 24' González (1-1), 33' Botero (penal, 2-1), 45' da rosa (3-1); ST 9' y 20' Botero (4-1 y 5-1) y 41' Torrico (6-1). Amonestados: Gatty Ribeiro, Reyes, Da Rosa, Torrico, Papa y Di Maria. Expulsado: ST 18' Di Maria.
2 gritos de gol:
Certerísima y ajustada crónica.
Sólo agregaría algo al primero de tus párrafos:
También va a quedar en la memoria del pueblo argentino.
Un saludo cordial.
Calígula: es verdad lo que usted dice. La derrota quedará indeleble también en nuestro inconsciente colectivo.
Saludos y gracias por los elogios.
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