martes, 23 de diciembre de 2008

Apertura 2008 - Final - Boca 0 Tigre 1


Boca, campeón

El suspenso se acabó, el Apertura se terminó. Boca se consagró campeón tras caer 1 a 0 frente a Tigre en un partido malo, impreciso, con pocas situaciones de gol. La consagración de Boca tiene su sustento gracias a la victoria conseguida frente a San Lorenzo por dos goles. Finalmente, el gol convertido por Cristian Chávez en los últimos minutos del partido anterior significó el título para los xeneizes, que así alcanzaron el campeonato número 23 en el fútbol argentino y quedaron a 10 de River, que suma 33.

El primer tiempo fue mal jugado, con muchas imprecisiones y pocas jugadas de gol. La situación más clara fue para Boca: Chávez metió una diagonal de izquierda a derecha y puso un gran pase para Figueroa. El ex Central definió de primera y Ardente contuvo son esfuerzo. Del lado de Tigre, Morel generó las mejores jugadas, aunque sin profundidad. La única vez que llegó hasta García fue a través del 10, que remató desde la medialuna a las manos del arquero. En esa jugada, Luna entraba solo por la izquierda.

De los dos, Boca lució más cómodo y más tranquilo. Tigre, entre el apuro y el nerviosismo, perdió muchas pelotas tontas y le costó progresar con prolijidad. De todas maneras, el trámite en el primer tiempo fue parejo y chato.

En el complemento, el partido siguió igual: anodino, pobre. En ese contexto, llegó el gol de Tigre. A los 22 minutos, Matías Giménez lanzó un centro largo desde la izquierda que cayó en el corazón del área chica. Era, claramente, pelota del arquero. Sin embargo, García, en lugar de ir a buscar la pelota con decisión, dio un pequeño salto y esperó el balón. Lázzaro lo anticipó con un potente cabezazo y estableció el 1 a 0.

El gol sacudió la modorra de un partido que no tenía la calidad de una final. Faltaba adrenalina. De todas maneras, la conquista de Lázzaro no cambió el trámite del partido, más allá del impacto anímico que significó. Inmediatamente después del gol, Ischia sacó a García, aparentemente lesionado en uno de sus aductores, y puso al debutante Josué Ayala. Tigre, como en todo el partido, siguió sin encontrar la pelota y nunca fue capaz de generar una jugada clara, elaborada, prolija. Así, la segunda mitad del complemeto ganó en intensidad y emotividad pero no cambió en su trámite: muchas imprecisiones y escasa o nula profundidad.

Pasaron los minutos y el partido se fue entre la enjundia de Tigre y la experiencia de Boca para enfriar el partido. Con suspenso y mucho sufrimiento, Boca se consagró campeón del torneo más irregular de los últimos años. Por lo visto en el campeonato, los tres equipos merecían ser campeones. Por lo visto en el triangular, Boca y San Lorenzo estuvieron un escalón encima de Tigre. Por un gol, el que se quedó con el campeonato fue Boca. Vaya paradoja: en 19 fechas, los tres equipos empataron en puntos y la diferencia de gol no se tuvo en cuenta. San Lorenzo terminó con +19, contra + 12 de Boca y Tigre. En el triangular volvieron a empatar en puntos y ahora sí contaron los goles. Y Boca, finalmente, fue campeón por un tanto. Paradojas de un sistema que tal vez habría que revisar.



Síntesis

Boca 0: García (ST 24' Ayala); Ibarra, Cáceres, Roncaglia, Morel; Chávez, Battaglia, Dátolo (ST A. González); Gracián; Viatri y Figueroa (ST 10' Palacio). DT: C. Ischia.

Tigre 1: Ardente; Jerez, Paparatto, Blengio, Arruabarrena (ST 42' Villegas); Rosano (ST 17' Altobelli), Blanco, Giménez (ST 27' Rusculleda); Morel; Luna y Lázzaro. DT: D. Cagna.

Cancha: Racing. Arbitro: Sergio Pezzotta. Gol: ST 22' Lázzaro. Amonestados: Roncaglia, Martín Morel, Altobelli y Ayala. Expulsado: ST 47' Palacio.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Copa Sudamericana - Final - Inter PA 1 Estudiantes 1


Perdió de pie y con honor

Fue una pena que después de tanto esfuerzo y tanta entrega, Estudiantes se quedara sin nada. El ímpetu, la mística y el espíritu Pincha se hicieron presentes en Brasil para torcer la historia adversa que había empezado en La Plata con la derrota por 1 a 0. Sin embargo, el fútbol no siempre es justo y en este caso, Estudiantes se quedó con las manos vacías a pesar de haber hecho méritos suficientes para quedarse con la Copa. Sin embargo, tampoco hubiera sido justo que Inter, sin dudas el mejor equipo del torneo, se quedara sin nada. El título se lo lleva uno solo aunque lo merezcan dos.

A pesar de llegar con la ventaja de 1 a 0 conseguida en La Plata, Inter salió decidido a atacar y ser el dominador del partido. El equipo brasileño se adueño de la pelota los primeros 15 minutos y Estudiantes no encontró la manera de quitársela. De a poco, el juego se hizo más parejo e impreciso, con mucho nervio y poca lucidez. En este contexto, el jugador más claro era D'Alessandro, quien, como en el partido de ida, manejaba los tiempos del partido.

Astrada trató de sorprender con un esquema diferente. Puso tres defensores (Cellay, Alayes y Desábato), cuatro medios (Angeleri, Braña, Verón e Iberbia), un enganche (Benítez) y dos puntas (Fernández y Boselli). Sin embargo, la disposición táctica no le trajo demasiados beneficios al Pincha. Los tres defensores quedaban demasiado expuestos, con mucho espacio por cubrir y el Inter aprovechaba para desbordar y tirar centros.

A los 32 minutos, Boselli convirtió de cabeza pero su gol fue anulado erróneamente por posición adelantada. Cuatro minutos después, Estudiantes tuvo otra chance tras una fuerte falta sobre Verón. Sin embargo, Benítez ejecutó mal el tiro libre y en el rebote, Braña remató lejos.

La más clara del Inter llegó a los 42 minutos a través de un remate de Andrezinho desde el borde del área. La pelota se desvió en el camino y Andújar, uno de los mejores jugadores de Estudiantes, la mandó al córner en un gran esfuerzo.

El primer tiempo se fue sin demasiadas emociones. Al cabo, Inter mantenía la ventaja y Estudiantes seguía a tiro, por lo que ninguno arriesgó más de la cuenta. Claro, el complemento fue diferente, mucho más intenso, mucho más disputado. Otra vez arrancó mejor Inter, con más toque y frescura que Estudiantes. Sin embargo, eso duró poco. A los 10 minutos, el local ya había retrocedido unos metros y Estudiantes, sin claridad pero con la garra que lo caracteriza, aumentaba la presión.

Con ese ímpetu de marca registrada, los de Astrada llegaron al empate. A los 16 minutos, Enzo Pérez, que había entrado tres minutos antes por Iberbia, armó una jugada por la izquierda y sacó una falta al costado del área. Benítez mandó el centro y Alayes, que quedó solo en el segundo palo, estampó el 1 a 0 con una volea baja, de derecha. El gol de Estudiantes inclinó definitivamente la cancha hacia el arco de Lauro. El impacto fue tan grande que no sólo lo sintieron los jugadores sino también la torcida, que enmudeció tras alentar con entusiasmo hasta entonces.

A los 44', Estudiantes estuvo a centímetros de ganar la Copa. Angeleri, tal vez el mejor del Pincha, bajó una pelota en el vértice del área y sacó un bombazo de zurda que se fue muy cerca del ángulo más lejano, en lo que fue la última jugada de riesgo de los 90 minutos. En este contexto, con Estudiantes como claro dominador, se fueron al alargue.

El suplementario fue otro partido totalmente diferente. La primera mitad los vio a los dos nerviosos e imprecisos. Ninguno hacía más que el otro. Verón, que jugó con el dedo gordo del pie derecho fisurado, debió dejar la cancha. Estudiantes se empezaba a desmoronar.

Los últimos 15 minutos fueron un suplicio para los platenses, que sintieron el esfuerzo realizado durante todo el segundo tiempo regular. El Inter se le fue encima y lo acorraló. Y en un córner, protestado por los jugadores visitantes, llegó el desnivel. Luego de dos grandes tapadas de Andújar y varios rebotes, la pelota le quedó a Nilmar que no perdonó. El gol sentenció la serie. Estudiantes ya no tenía con qué ir en busca del empate. Varios de sus futbolistas ya estaban exhaustos. Sólo le quedaba el amor propio, ese que desplegó por Porto Alegre durante los 120 minutos. Al final, y tras mucho sufrir, la alegría fue brasileña. Pero Estudiantes tiene que estar orgulloso por su entrega y su coraje para llevar el partido hasta el inhumano alargue.


Síntesis


Inter PA 1: Lauro; Bolívar, Danny, Alvaro, Marcao (STS Sandro); Magrao, Edinho, Andrezinho (ST 18' Nery); D'Alessandro; Alex (ST 25' Tison) y Nilmar. DT: Tité.

Estudiantes 1: Andújar; Cellay, Alayes, Desábato; Angeleri, Braña, Verón (PTS 7' Moreno), Iberbia (ST 18' E. Pérez); L. Benítez; G. Fernández (ST 25' Calderón) y Boselli. DT: L. Astrada.

Cancha: Porto Alegre. Arbitro: Jorge Larrionda (Uruguay). Goles: ST 16' Alayes; STS 3' Nilmar. Amonestados: Alayes, Magrao, Benítez, Braña, Bolívar, D'Alessandro, Nery y Lauro. Expulsados: STS 11' Braña 15' Boselli.